Y de un tiempo a esta parte nos quedamos sin Barcelona.
No sé si fui yo, Quito o pongo. El gato de los cuentos se esconde tras las montañas y la chica rubia se ha quedado muda.
No sé en qué nos quedamos, Barcelona.
Y de un tiempo a esta parte nos quedamos sin Barcelona.
No sé si fui yo, Quito o pongo. El gato de los cuentos se esconde tras las montañas y la chica rubia se ha quedado muda.
No sé en qué nos quedamos, Barcelona.
Hay minutos perdidos, treinta y dos dimensiones por las que me corro cuando callas.
Hay hilos grises de enredada naturaleza ondulante en mis dedos y tu cuerpo helado como aire de funeral es refrescante.
Los resortes de mi mente saltarina desplazan mis ideas de muerte autocompasiva.
Estoy bien.
Mi reloj sigue andando:
tempus
fugit
sicut
nubes...
sol...sólo luces ambar aquí arriba
sol...eres ambar, el intermedio, mi espacio reflexivo.
gay.